El amor a primera vista sí existe

¿Existe el amor a primera vista? Esa es la pregunta que muchos se hacen cuando conocen a alguien nuevo y les gusta, imaginan que como sus miradas se cruzaron esa persona puede llegar a sentir lo mismo que ustedes, como si un flechazo hubiera atravesado ambos corazones al mismo tiempo con la promesa de tener un final de película de Disney. Pero como bruja de este cuento, debo ponerle fin a sus ilusiones y revelarles la verdad: no existe en el plano para formar una pareja, tu príncipe azul no se enamorará de ti sólo con verte, tampoco la princesa más hermosa de un reino muy lejano.

El verdadero amor a primera vista sucede después de nueve meses, tiempo en el que, como diría la canción de Denisse de Kalafe, cargaste en tu vientre dolor y cansancio. El día que tu prueba de embarazo salió positiva y te ilusionaste, fue el aviso de que ibas por buen camino y que conocerías al hombre o la mujer al que amarás incondicionalmente por el resto de tus días.

La agonía llegó con los dolores de parto, el sudor recorre tu frente, pero haces tu mayor esfuerzo para traer a este mundo una parte de ti, no importan las complicaciones, sólo quieres que llegue el momento de tenerlo entre tus brazos. Y cuando ocurre y sus pequeños ojos se abren y se cruzan con los tuyos, llenos de lágrimas por el dolor y la felicidad, ahí la sala se inunda de amor. Sabes que harás todo lo que esté en tus manos, o fuera de ellas, por esa criatura que no tiene idea a dónde ha llegado. Esto no ocurriría con alguien que conoces, no estarías dispuesta a dar tu vida por él o ella, sólo sentiste una atracción que puede desvanecerse en cuanto conozcas a fondo al susodicho.

Dicen que los primeros meses son los más difíciles, pues debes sacrificar horas de sueño por atender al nuevo integrante de la familia. No lo aceptas, pero te pesa, te agobia, te agota. Pero pones tu máximo esfuerzo por calmar sus llantos, por entenderlo, por alimentarlo, por arrullarlo sin importar la hora, es la luz de tus ojos. En los primeros meses de noviazgo con esa persona a quien viste y en un instante te enamoraste es todo lo contrario, es miel sobre hojuelas, pero conforme avanza el tiempo y conoces su alma, te darás cuenta si en verdad Cupido hizo bien su trabajo o erró la flecha.

El reloj no detiene su marcha, tu retoño empieza a florecer y a mostrar los valores que le has inculcado, puede ponerse rebelde, lo corriges, te sientes mal por haberlo regañado, por provocarle lágrimas, pero sabes que es lo correcto y cuando vuelve para ofrecerte disculpas, sellan su infinito amor con un abrazo. En cambio, con esa persona que te conquistó sólo con la mirada, pudieras no perdonarle alguna falta mayor y todo terminaría tal como empezó, en un instante, en un segundo, y, a diferencia de un hijo, el amor es incondicional, se abre paso entre tormentas y sale a flote del mismísimo infierno.

 

¿Frialdad?

El día de hoy, fue un día algo difícil para varios de nosotros, debido a que por tercera ocasión un amigo mío recibió sus resultados de los laboratorios confirmando que sufre de un cáncer terminal, uno que aparentemente le da como máximo ocho meses para vivir. Por esta razón el día de hoy presento su denuncia a nuestro despacho después de 14  años de trabajo.

Esto es una pena tanto a nivel emocional como laboral ya que es muy bueno en manejar su puesto alto y en mantener los canales de comunicaciones con los clientes abiertos y en función, algo elemental para cualquier empresa especialmente para la nuestra donde se trata con temas tan delicados como lo que es un juicio penal .   Resulta ser, a la sorpresa de todos, que ya le habían dado la mala noticia hacía ya dos meses, sin embargo no había dicho nada hasta contar con más opiniones  de distintos doctores. Lo mas extraño del asunto es que nunca vimos un cambio en su estado humorístico o en su productividad, pese a que dejaría de tras a su esposa y dos hijos pequeños. Esto es debido a que el es un verdadero estoico del cual estuviera orgulloso el mismo Marco Aurelio.

Al decir que alguien es estoico es referirse a lo que muchas personas referirían como sangre extra fría ya que no son volubles en su comportamiento sea lo que sea que les suceda. Aunque muchas personas podrán creer que esto es sangre fría, en realidad no es mas que un buen entendimiento de la vida  y una fuerte inclinación hacia la virtud de la razón extrañamente combinada ante una fuerte tendencia espiritual sobretodo en doctrinas teístas. Es un hecho documentado que las personas mas grandes que han existido en nuestro mundo humano fueron estoicos.

El estoicismo tiene los siguientes principios base:

-Dios es un Ser Racional- 

 Los estoicos son de la creencia que Dios es un ser  supremo absolutamente racional. Esto significa que todo lo que acontezca en la vida de un ser humano – por mas extraño que parezca- es racional a los ojos de Dios y planeado para un buen fin aunque este sea la muerte.

Autocontrol  y Fortaleza – 

Los estoicos creen que el autocontrol y la fortaleza son elementos claves para destruir y disolver experiencias negativas ergo destructivas, emociones que ante sus ojos son autoras de la destrucción del mundo.

-Nuestro Ser es Nuestro Control-      

 Los estoicos saben muy bien e incluso afirman con convicción que las situaciones externas en la vida son incontrolables, no obstante, nuestra impresión de dichos eventos esta completamente bajo nuestro control por lo que la realidad propia esta sujeta a la voluntad propia y al significado que un individuo desee darle. Este principio estoico esta íntimamente ligado al primer principio que mencionamos-Dios es un ser racional-.

Sea lo que sea que suceda con nuestro compañero es admirable su compostura estoica con la que enfrenta el reto mas grande de su vida.

Un lugar llamado aquí de Cecelia Ahern

El otro día, después de ir al hospital para hacerme un ultrasonido obstétrico, pasé a una librería para ver si encuentra a algún libro interesante y llamativo. Mientras recorría los libreros leí el nombre de un libro que de inmediato me llamó la atención: Un Lugar Llamado Aquí de Cecelia Ahern. No conocía a la autora, y aunque no es el tipo de historia que me guste leer, confieso que terminé el libro en menos de una semana.

Sandy Shortt es una mujer obsesionada con saber a dónde se dirigen las cosas cuando se pierden. Esta obsesión nació cuando de niña perdió uno de sus calcetines después de ser lavados en la lavadora y jamás volvió a saber de él. Esto se agravó cuando una niña de su calle se perdió sin dejar rastro, acción que la asustó y le incrementó esa insistente búsqueda de saber dónde estaba su calcetín y su vecina.

Con El Paso de los años esta obsesión se hizo mayor, incluso tuvo que ir a terapia para controlar esa compulsión de querer encontrar todo lo que se pierde. Esto la llevó a montar una agencia dedicada a buscar personas desaparecidas.

Una tarde, recibe el caso de Donald, un joven desaparecido del que su hermano, Jack, no se ha dado por vencido para saber dónde está. Pero mientras ella intenta resolver el caso de la desaparición de Donald, ella también se pierde, llegando a un lugar llamado Aquí: una ciudad donde llegan todas las personas perdidas, las mascotas extraviadas, las llaves, las plumas y los calcetines desparejados.

Sandy no puede creer que se encuentre en ese lugar y se sorprende al saber que un sitio así exista. Las personas viven como en una Ciudad normal, conviven con personas de todos los países y utilizan la ropa que alguien más extravío.

Ahora su misión será regresar de ese lugar en el que se encuentra perdida, además de seguir con el caso de Donald y tal vez encontrar a aquella niña rubia que desapareció sin dejar rastro como ella misma.

Un Lugar Llamado Aquí tiene una referencia importante hacia la historia del Mago de Oz, incluso, dentro de la novela misma, la gente de Aquí hace una obra de teatro refiriéndose al mundo de Oz, ya que tal vez así las personas puedan regresar a ese lugar al que pertenecieron un día.

Es una historia triste que relata cómo las personas viven sin sus familiares de ambos lados, mientras que en el mundo como lo conocemos sufren por no saber dónde se encuentra su ser querido, los habitantes de Aquí llorar cada vez que el aire sopla con el último recuerdo de sus seres queridos ya que, si a ese lugar llegan las gomas o los zapatos, también llegan los sentimientos de amor, la sensación de un primer beso, la risa de un hijo y el rostro de un padre que murió hace años.

 

Las complicaciones a largo plazo al tener diabetes tipo 2

Si tu nivel de glucosa en la sangre es más alto de lo normal durante un largo período de tiempo, puedes dañar gradualmente tus vasos sanguíneos.

Esto puede ocurrir incluso si el nivel de glucosa no es muy alto por encima del nivel normal.

Aún así esto puede conducir a algunas de las siguientes complicaciones a menudo años después de que se haya desarrollado la diabetes:

  • Endurecimiento de las arterias (ateroma). Esto puede causar problemas como angina, ataques al corazón, derrame cerebral y mala circulación
  • Daño renal que a veces se convierte en enfermedad renal crónica
  • Problemas oculares que pueden afectar la visión debido a daños en las pequeñas arterias de la retina en la parte posterior del ojo
  • Daño en los nervios
  • Problemas en los pies como úlceras en las piernas debido a la mala circulación y daño a los nervios
  • Impotencia debido a la mala circulación y daño a los nervios
  • Otros problemas raros

El tipo y la gravedad de las complicaciones a largo plazo varían de un caso a otro y en los mejores casos puedes no desarrollar ninguna de estas complicaciones en lo absoluto.

En general, cuanto más cerca de tu nivel de glucosa en la sangre se mantenga entre lo normal, menor es el riesgo de desarrollar complicaciones.

El riesgo de desarrollar complicaciones también se reduce si lidia con cualquier otro factor de riesgo que puedas tener como la presión arterial alta.

En cuanto las complicaciones para controlar la diabetes pueden ser los siguientes:

  1. a) Hipoglucemia

La hipoglucemia (que a menudo se llama hipo) se produce cuando el nivel de glucosa se vuelve demasiado bajo, usualmente por debajo de 4 mmol/L.

Sólo las personas con diabetes que toman insulina y/o ciertos comprimidos de diabetes están en riesgo de tener una hipo.

No todos los medicamentos que se usan para la diabetes pueden causar hipo.

Una hipoglucemia puede ocurrir si tienes demasiada medicación para controlar la diabetes, además de haberse retrasado o faltado a una comida o un bocado, o ha participado en hacer ejercicio no planificado o realizado una actividad física que lo desgasta.

Los síntomas de la hipoglucemia incluyen:

  • Temblor
  • Transpiración
  • Ansiedad
  • Visión borrosa
  • Labios hormigueantes
  • Palidez
  • Cambio de humor
  • Vaguedad
  • Confusión

Para tratar la hipoglucemia debe tomar una bebida azucarada o algunos dulces. Luego debe comer un bocadillo que contenga almidón como un sándwich.

En cuanto sienta un poco de mejoría, lo siguiente es acudir inmediatamente con su médico, lo importante es poder controlar este cuadro lo antes posible y mejor aún, no recaer nuevamente en él.

Como hemos visto, la buena noticia es que a pesar de tener diabetes, es posible mantenerla controlada y con ello alejarse de sus posibles complicaciones.

Esto se hace con la ayuda y valoración médica continua a través de visitas periódicas para un chequeo, el mantener hábitos saludables como el comer la dieta que el médico le señale, comer a las horas y horarios indicados y hacer ejercicio diario.

Con estas pequeñas acciones, las complicaciones se mantendrá a raya.

La mejor forma de saber si tienes parásitos es con una prueba de laboratorio

Seguramente habrás escuchado historias de terror sobre el tema de los parásitos que se llegan a alojar en nuestros intestinos causando serios problemas para algunas personas, en donde la mayoría de estos parásitos son muy pequeños y algunos sólo pueden ser vistos por el microscopio.

Y al ser tan pequeños existe una alta posibilidad de que pudieras tener una infestación por parásitos.

El cuerpo humano está literalmente copado por cientos de cepas de levaduras y bacterias. La vía digestiva por sí sola tiene más de 1.3 kg de bacterias.

En el equilibrio adecuado, estas bacterias son necesarias para la correcta digestión y absorción de nutrientes. Los probióticos por ejemplo, son bacterias beneficiosas alojadas en el intestino, que si bien son bacterias, tienen un tremendo impacto positivo en nuestra salud.

Cuando estas bacterias beneficiosas que se encuentran en nuestra vía digestiva salen de equilibrio, es cuando los problemas comienzan.

Un gran número de factores pueden facilitar la interrupción de este equilibrio de bacterias, incluyendo la dieta, ciertos medicamentos, el estrés, el contacto con las fuentes infectadas y otros.

El cuerpo también es huésped de la levadura, que es natural y no específicamente peligrosa en cantidades apropiadas.

El crecimiento excesivo de la levadura, puede tener un impacto negativo tremendo en nuestra salud y en nuestra fertilidad.

Muchas personas están (desafortunadamente) familiarizadas con las infecciones vaginales por levaduras, pero estas infecciones son a menudo sintomáticas con respecto a una infección mucho mayor en todo el cuerpo.

Los invasores más preocupantes para nuestros cuerpos, en mi opinión, son los parásitos, aunque por desgracia, la mayoría de la gente lleva a estos tipos sin saberlo conscientemente.

Los estudios han encontrado que la mayoría de las personas, especialmente aquellos con enfermedades crónicas y cáncer, tienen al menos una especie o parásito dentro de su organismo.

Los parásitos pueden ir desde organismos diminutos, visibles sólo por microscopio a ser parásitos realmente grandes, es decir, de varios centímetros de largo.

Pueden entrar en el cuerpo a través de los alimentos, bebidas, por el contacto con animales o personas infectadas, o incluso sólo a través del contacto con la piel.

En muchos de los casos las infecciones por parásitos pueden durar años.

Lo mejor para cualquier individuo es, primero, no entrar en pánico ya que el estrés es un estado de salud que ayuda a propagar o ser un canalizador de problemas más haya de los mismos parásitos.

En segundo lugar es la prevención.

Cuando se es consciente de que hay que realizarse chequeos médicos periódicamente estamos protegiéndonos o, en su caso, atendiendo los problemas en una etapa temprana.

Por ello la vista al médico de forma periódica (una o dos veces al año para realizarse algunas pruebas) puede ayudarte a evitarte muchos problemas.

En este tipo de revisiones, los médicos te pueden pedir que te realices ciertas pruebas de laboratorio y puede ser que una de ellas sea justamente para ver si tienes “bichos en tu estómago”.

La verdad dicha sea de paso, aa mejor forma de saber si tienes parásitos es con una prueba de laboratorio.

Si este es el caso, lo mejor es hacerte dichas pruebas en lugares especializados, por ejemplo, existen laboratorios DF que realizan un buen trabajo y tienen un trato amable hacia sus pacientes, por lo que es una buena alternativa recurrir a ellos.

Una vez con los resultados en la mano, tu médico te indicará cómo te encuentras de salud y sabrás de buena fuente si tienes o no parásitos y de qué tipo.

Ya aquí tu médico te dará el mejor de los tratamientos ya que los que existen en el mercado no necesariamente te pudiera resolver con exactitud tu problema.

 

Curación y alimentación

El día de hoy fui a visitar a unos pacientes, quienes vinieron al hospital para una curación de heridas, ya que ambos sufrieron accidentes similares; sin embargo, he podido apreciar que el proceso de curación de ambos ha sido muy distinto en todos los sentidos.

Esto es algo que siempre me dirían que no debería sorprenderme en lo absoluto, debido a que todos los organismos son distintos, lo que significa que el modo de reaccionar de todos los organismos es igualmente distinto; no obstante, el cambio no debe de ser demasiado radical, ya que todos estamos compuestos de los mismos elementos.

No obstante, he visto algunas veces a lo largo de los años estos cambios o diferencias dramáticas en la recuperación de pacientes con heridas o traumas muy parecidos, algo que debido al número de ocasiones que lo he presenciado, debe de ser un fenómeno actual y nada abstracto.

Atribuyo esta diferencia en capacidad de convalecencia estrictamente a la alimentación de un individuo, ya que no es ninguna coincidencia cuando se dice que somos lo que comemos, algo que, como he mencionado, no es ninguna coincidencia, sino una verdad absoluta que se ha sabido desde los tiempos más antiguos y un concepto con el que muchos médicos han trabajado desde entonces.

En la antigua Grecia, los médicos y filósofos sostenían la firme teoría que un individuo de bien y seguidor de la virtud de siempre de alimentarse de una manera ligera y balanceada no solo para la salud física, sino también para las propiedades mentales e intelectuales, así como espirituales.

Esto es debido a que muchos griegos buscadores de la sabiduría creían que el espíritu humano y su alma  había de viajar a otras dimensiones y a lugares altos para tener conexión absoluta con el origen de la vida , del mundo y de del cosmos donde se encuentran todas las respuestas.

Para llegar a aquellos estados mentales y espirituales tan altos uno habría de tener el estómago ligero y no estar en estado de gula por el simple hecho que los antiguos griegos creían y afirmaban que las propiedades del espíritu y del intelecto no eran de carácter abstractas, sino meramente atómicas y consecuentemente físicas, por lo que no debían de exceder en peso ni en masa para poder cumplir su misión de viaje astral y cósmico, de la misma manera que las plumas de un pájaro no pueden ser demasiado pesadas, si es que se quiere poder volar y a alcanzar alturas mayores para construir sus nidos fuera del alcance de los predadores.

Hoy en día, naturalmente muchos médicos no creen estas teorías; sin embargo, todos saben que una buena alimentación fortalece al sistema inmunológico, quien al final del día es responsable de remediar los daños que le ocurren al cuerpo.

Cuando de alimentación hablo, también me refiero a la hidratación del cuerpo, sin la cual simplemente no podemos vivir.

Aliméntante bien y sana rápido.

 

Qué hacer si te enfermas durante un viaje

Mi trabajo como médico me da oportunidad de viajar con frecuencia, para asistir a convenciones y congresos de mi especialidad. Aunque, por tanto, no se trata de viajes de placer, no faltan ocasiones para descansar un poco, ya sea disfrutando de una bebida refrescante en la playa o recorriendo las calles de una impresionante ciudad.

El último evento al que asistí este año se llevó a cabo en uno de los hoteles de Acapulco todo incluido; dichos establecimientos no sólo cuentan con todos los servicios e instalaciones necesarios para disfrutar de unas excelentes vacaciones, sino que algunos también tienen salas especiales para juntas y reuniones.

Como la convención terminaba en viernes, decidí quedarme todo el fin de semana y regalarme unos días más junto al mar. Una tarde, mientras descansaba en el área de las albercas del hotel, vi a una familia que, al igual que muchas otras, se divertía en aquella zona. Sin embargo, me llamó la atención el niño más pequeño, que no jugaba ni se lanzaba al chapoteadero como sus hermanos, sino que permanecía en una silla con aire decaído; mi afinada percepción clínica me permitió notar que el pequeño tenía escalofríos y al mirar con más atención, noté una fina erupción en sus brazos.

No pude evitar acercarme a los papás y, después de presentarme como médico, recomendarles que llevaran al pequeño a consulta, pues manifestaba síntomas de una enfermedad viral, como sarampión o varicela. Por fortuna, los papás reaccionaron bien ante mi sugerencia y el hotel brindaba servicios tan completos, que tenía su propio personal médico. Lo desafortunado fue que la familia tuvo que suspender de inmediato sus vacaciones, para el total descontento de los hermanos mayores.

Situaciones como ésa pueden pasar durante cualquier viaje y la experiencia puede llegar a ser muy estresante si no se sabe cómo reaccionar o no se cuenta con ayuda médica inmediata. Por eso consideré buena idea el compartir mi anécdota, junto con algunas recomendaciones para saber qué hacer, si ustedes o sus acompañantes se sienten mal durante un viaje.

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Prestar atención a los síntomas

El primer paso para saber si estamos ante una posible enfermedad y determinar si se requiere ayuda médica, es detectar los síntomas. Lo anterior es particularmente relevante cuando se viaja con niños o con personas mayores, porque ellos no siempre dirán que se sienten mal y para cuando nos demos cuenta, el problema puede haber avanzado. Si notan que la persona está más cansada de lo habitual, parece decaída, no quiere participar en las actividades o cualquier otro síntoma fuera de lo normal, es conveniente preguntarle si se siente mal o verificar si hay fiebre, dolor o manchas en la piel.

Recurrir al botiquín de viaje

En cualquier viaje, es recomendable llevar un pequeño botiquín, con medicamentos de venta libre, para tratar dolores, malestares estomacales o alergias. Ahora bien, ¿cómo saber si es conveniente tomarlos? Si el malestar es leve, como un dolor de cabeza o de estómago, y además se considera que la causa puede ser el ajetreo del viaje o el haber probado un platillo nuevo, bien se puede recurrir a los medicamentos del botiquín para aliviar los malestares.

Si hay fiebre, dolor agudo, salpullido o alguna reacción alérgica y además las causas del malestar no son tan evidentes, lo mejor es buscar apoyo médico. Si los primeros síntomas no ceden o incluso empeoran después de haber tomado un medicamento, o si la persona tiene una enfermedad preexistente, se debe solicitar ayuda profesional de inmediato.

Solicitar apoyo al personal del hotel en caso de emergencia

Una de las razones por las que enfermarse durante un viaje resulta muy estresante y puede ser más grave, es porque al estar en un lugar que no conocemos, no sabemos bien a dónde acudir para buscar atención. El personal del hotel puede ser su mejor aliado; aun cuando no cuenten con médico o enfermeros de planta, podrán ayudarles a encontrar los consultorios u hospitales más cercanos e incluso solicitar la ayuda.

Contactar con familiares o amigos en casa

Puede que la situación no pase a mayor, pero ante cualquier malestar, conviene informar a alguien en casa, para que esté prevenido en caso de que se requiera su ayuda. Para no desatar alarmas innecesarias, llamen al contacto que consideren más prudente; alguien que se mantenga atento y dispuesto a reaccionar en el momento requerido, pero que no desate una tormenta en un vaso de agua.

 

Cómo evitar la depresión de Fin de Año

Estoy muy contento porque esta semana concluiré el módulo final de mis diplomados médicos en línea. Se trata de un curso que tomo al menos cada dos años, para mantener mis conocimientos actualizados.

Lo anterior no quiere decir que deje de leer e investigar acerca de los avances médicos cuando no estoy inscrito en un curso; tales actividades deben ser una constante en la vida profesional de un médico, de lo contrario nos perderíamos de información valiosa y muy relevante para salvar vidas. Sin embargo, el objetivo de inscribirme a estos cursos estandarizados, además de obtener una certificación oficial, es la de interactuar e intercambiar información con otros colegas, aunque sea de manera virtual.

De hecho, en este curso formamos un grupo de estudio tan sólido, que no sólo nos conectamos mediante los foros de discusión, sino que hasta organizamos una pequeña reunión de fin de año el fin de semana pasado. Entonces comentamos, entre otros temas, que en esta época suelen incrementarse diversos padecimientos, tanto fisiológicos como psicológicos.

Entre estos últimos figuran trastornos como la depresión y la ansiedad, que van más allá de sentir nostalgia, melancolía o estrés ante ciertas situaciones, y pueden afectar notablemente las actividades cotidianas y el estado general de salud de quienes las padecen. Si bien todos llegamos a sentir angustia, enfado o tristeza en esta época del año, ya sea porque no podemos celebrar a nuestro gusto, porque preferiríamos no tener ciertos compromisos, o porque sufrimos alguna pérdida recientemente, por lo general logramos superarlo.

La mayoría cedemos ante las convenciones y participamos en ellas con agrado, mientras que otros prefieren abstenerse de ciertas formas de celebrar, pero también de manera tranquila y sin que ello les afecte. El problema, que puede repercutir negativamente en la salud, se da cuando la persona no encuentra la manera de sentirse cómoda con lo que sucede a su alrededor y opta por retraerse de todo, aunque tampoco se sienta bien a solas, o bien se refugia en los aspectos menos saludables de la celebración, como la bebida, la comida en exceso o las compras compulsivas.

En la mayoría de los casos, dicho comportamiento tiene una explicación, que puede relacionarse con problemas ocurridos durante el año, crisis financieras o personales, o malas experiencias pasadas que sucedieron en estas fechas. Todo lo anterior puede condicionar a la persona, para que incluso de manera inconsciente manifieste un rechazo al ambiente festivo de la temporada.

Otra causa de la depresión o ansiedad que algunas personas sufren a fin de año es la excesiva presión del entorno social, el comercio y los medios de comunicación, para crear un ambiente de supuesta felicidad, que no corresponde con la realidad que se vive. Por contradictorio que parezca, el que todo a nuestro alrededor nos diga que debemos estar felices puede conducirnos al estado de ánimo contrario, porque nos vemos incapaces de sentir o compartir esa felicidad.

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Para que el estrés de las fiestas no llegue a niveles incontrolables y desencadene otras enfermedades, les recomiendo lo siguiente:

  • Concentrarse en las actividades cotidianas o en las que más se disfrutan: si sienten que la “algarabía navideña” comienza a resultar excesiva, hagan una pausa entre las fiestas y las compras y retomen las sesiones en el gimnasio o el spa, o cualquier actividad que disfruten. Adelantar pendientes o quehaceres cotidianos también puede ser una buena idea.
  • Disfrutar del reencuentro con familiares y amigos: las posadas, las cenas y los intercambios pueden ser de las pocas oportunidades que tenemos en el año para ver a ciertas personas a quienes apreciamos. Vean la tradición como la oportunidad de un reencuentro y no como una obligación.
  • Concederse un tiempo a solas: para que las reuniones, sobre todo las que se hacen por compromiso, no se vuelvan una fuente de agobio, es importante darse tiempo para disfrutar de la soledad; ya sea una caminata, una sesión de spa o una tarde de lectura.
  • Reconocer y aceptar lo que puede entristecernos, para buscarle una solución: la alegría y la felicidad no son emociones y estados que deban manifestarse como por arte de magia en ciertas épocas del año, sino que se trabajan y conquistan día con día. Si esta época en particular despierta emociones negativas, está bien admitirlas y buscar sus causas para poder solucionarlas. No es bueno ocultarlas tras una máscara de felicidad, porque con ello sólo se conseguirá que sigan afectando interiormente.
 

Cómo dormir para descansar mejor

Definitivamente, la mejor forma de dormir es la que te ofrece un relajamiento total en todos los músculos, en especial los de la espalda, tanto en la región lumbar y dorsal como en las cervicales.

Esta zona de nuestro cuerpo es la que menos descansa durante todo el día y con el tiempo, nos llega a dar severos problemas.

Así que lo que podemos hacer por esta parte tan desprotegida en cuanto al descanso se refiere es hacerlo a través de la mejor posición durante nuestras noches de sueño.

Para ello, enunciaremos a continuación las posiciones más comunes que tenemos los seres humanos en cuanto a dormir se refiere y veamos qué tan benévolas o peligrosas son para descansar:

Dormir boca abajo: es una posición que ejerce una fuerza a la zona lumbar y a la cervical y con esta posición se acentúan, por lo tanto, los problemas de lumbalgia y escoliosis. Por ello, no es recomendable este tipo de descanso.

Dormir boca arriba: Esta posición origina menos presión a la zona lumbar y cervical, solo es importante mencionar que es necesario colocar una almohada por debajo de las rodillas.

Gracias a que las rodillas se encuentran semi-levantadas por el almohadón, permiten encajar adecuadamente con las caderas. Esta sencilla acción previene algún problema de lumbalgia y ayuda a compensar la lordosis.

Como refuerzo al descanso en esta posición, es recomendable usar una almohada baja para la cabeza, de esta forma no se fuerza ni la cabeza ni la cervical.

Dormir en posición fetal: tal como lo indica, es dormir de lado, con las piernas dobladas, utilizando una pequeña almohada justo entre las rodillas, ya que ofrece mayor confort. Esta es la posición más recomendada para un buen descanso.

Esta posición es altamente recomendada para aquellas personas que sufren de:

  • Lumbalgia: que es una contractura crónica de los músculos lumbares.
  • Lordosis: que es una curvatura acentuada del lumbar.
  • Escoliosis: que es una curvatura de la columna en forma de S.

Muy bien, ya se hizo mención sobre las diferentes posiciones que tenemos para dormir, así como sus recomendaciones, ¿qué falta?

Faltan por considerar dos accesorios importantes: el colchón y la almohada.

untitledEl colchón debe cumplir con ser firme, ni muy blando ni muy duro, ya que todo nuestro esqueleto reclamará al día siguiente.

De buen tamaño, para que nos permita movernos durante la noche, por eso existen en el mercado diferentes tamaños, como el colchón matrimonial, ideal para recién casados, el colchón individual para los niños y para los que gusten un amplio espacio se tienen los tamaños Queen y King, para su elección.

Y tenemos, por el otro lado, la almohada, que se debe considerar como instrumento de compensación, es decir, para evitar que el peso de la cabeza no fuerce ni a la columna cervical ni sus músculos.

Aquí el material definirá el nivel de toque y confort ideal para ti. Toma como referencia que el espesor o altura sea justo el que llene el espacio que existe entre tu hombro y la cabeza, con ello no forzarás las cervicales.

Ahí lo tienes, con estas recomendaciones, verás que con el tiempo tendrás un descanso pleno.

¿Cuáles son las etapas de la retinopatía diabética?

Primero, identifiquemos qué es una retinopatía diabética; ésta se define como una complicación en la visión que presenta una persona que padece diabetes.

Dentro de la lista de las consecuencias de la diabetes, la retinopatía diabética es una de las más frecuentes, que de no tratarse a tiempo y adecuadamente lleva a al paciente a la ceguera.

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Esto sucede cuando la diabetes comienza a dañar los pequeños vasos sanguíneos que se encuentran en la retina.

Recordemos que la retina es un tejido altamente sensible a la luz y se ubica en la parte posterior del ojo.

Mientras tengamos la retina saludable, la visión se encontrará igual de sana y en una persona diabética es imperativo darle un seguimiento continuo a su vista por ser una de las consecuencias naturales del padecimiento.

Es importante reiterar la importancia de darle un seguimiento periódico a la vista a través de su oftalmólogo, ya que cuando se empieza a desarrollar esta anomalía no se nota ningún cambio en la visión.

El problema es cuando se deja pasar el tiempo sin una atención previa, ya que la retinopatía diabética puede empeorar y causar la pérdida total en la visión, que generalmente afecta ambos ojos por igual.

Entonces la prevención y seguimiento es la mejor arma para las personas diabéticas ante una posible presunción de retinopatía.

Para ello, en listaré a continuación las 4 etapas de esta enfermedad para que lo tengas muy presente y actúes inmediatamente si te identificas en alguno de los puntos.

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La retinopatía diabética tiene cuatro etapas:

  1. La retinopatía no proliferativa ligera. Esta es su etapa temprana, donde la enfermedad comienza a desarrollarse y aparecen los llamados microaneurismas. En general son pequeñas áreas de inflamación, parecidas a las ampollas y se presentan en los vasos sanguíneos de la retina.
  2. La retinopatía no proliferativa moderada. Conforme avanza la enfermedad, algunos de esos vasos sanguíneos que se encuentran alimentando la retina comienzan a obstruirse.
  3. La retinopatía no proliferativa severa. Como en todo avance, las cosas se van complicando, donde más y más vasos sanguíneos comienzan a bloquearse, lo que origina que la retina deje de recibir sangre. Conforme esto avanza, el cuerpo reacciona enviando señales para hacer crecer vasos sanguíneos nuevos.
  4. La retinopatía proliferativa. Llegado a esta etapa nos encontramos en el punto más avanzado del problema, en donde le cuerpo sigue enviando señales a la retina para alimentarse lo que causa el crecimiento de nuevos y más vasos sanguíneos, de ahí el nombre “proliferativa”. El problema radica en que estos vasos sanguíneos nuevos son anormales y frágiles.

    En este caso, es destacable subrayar que por sí mismos estos vasos sanguíneos nuevos no causan ningún síntoma o pérdida de la visión.

    El problema que es que presentan paredes muy delgadas y frágiles, en donde se expone al cristalino si llegaran a gotear sangre, ocasionando una pérdida severa en la visión o incluso resultar en ceguera.

Ante cualquiera de estos panoramas, es importante dirigirse a su médico y tomar las medidas preventivas o correctivas, ya que si bien la consecuencia es perder la vista, es importante que tengas presente que una operación puede evitar el problema.

De ahí la importancia de revisarte continuamente, porque de ello dependerá que conserves tu vista adecuadamente a pesar de la diabetes.

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