Las complicaciones a largo plazo al tener diabetes tipo 2

Si tu nivel de glucosa en la sangre es más alto de lo normal durante un largo período de tiempo, puedes dañar gradualmente tus vasos sanguíneos.

Esto puede ocurrir incluso si el nivel de glucosa no es muy alto por encima del nivel normal.

Aún así esto puede conducir a algunas de las siguientes complicaciones a menudo años después de que se haya desarrollado la diabetes:

  • Endurecimiento de las arterias (ateroma). Esto puede causar problemas como angina, ataques al corazón, derrame cerebral y mala circulación
  • Daño renal que a veces se convierte en enfermedad renal crónica
  • Problemas oculares que pueden afectar la visión debido a daños en las pequeñas arterias de la retina en la parte posterior del ojo
  • Daño en los nervios
  • Problemas en los pies como úlceras en las piernas debido a la mala circulación y daño a los nervios
  • Impotencia debido a la mala circulación y daño a los nervios
  • Otros problemas raros

El tipo y la gravedad de las complicaciones a largo plazo varían de un caso a otro y en los mejores casos puedes no desarrollar ninguna de estas complicaciones en lo absoluto.

En general, cuanto más cerca de tu nivel de glucosa en la sangre se mantenga entre lo normal, menor es el riesgo de desarrollar complicaciones.

El riesgo de desarrollar complicaciones también se reduce si lidia con cualquier otro factor de riesgo que puedas tener como la presión arterial alta.

En cuanto las complicaciones para controlar la diabetes pueden ser los siguientes:

  1. a) Hipoglucemia

La hipoglucemia (que a menudo se llama hipo) se produce cuando el nivel de glucosa se vuelve demasiado bajo, usualmente por debajo de 4 mmol/L.

Sólo las personas con diabetes que toman insulina y/o ciertos comprimidos de diabetes están en riesgo de tener una hipo.

No todos los medicamentos que se usan para la diabetes pueden causar hipo.

Una hipoglucemia puede ocurrir si tienes demasiada medicación para controlar la diabetes, además de haberse retrasado o faltado a una comida o un bocado, o ha participado en hacer ejercicio no planificado o realizado una actividad física que lo desgasta.

Los síntomas de la hipoglucemia incluyen:

  • Temblor
  • Transpiración
  • Ansiedad
  • Visión borrosa
  • Labios hormigueantes
  • Palidez
  • Cambio de humor
  • Vaguedad
  • Confusión

Para tratar la hipoglucemia debe tomar una bebida azucarada o algunos dulces. Luego debe comer un bocadillo que contenga almidón como un sándwich.

En cuanto sienta un poco de mejoría, lo siguiente es acudir inmediatamente con su médico, lo importante es poder controlar este cuadro lo antes posible y mejor aún, no recaer nuevamente en él.

Como hemos visto, la buena noticia es que a pesar de tener diabetes, es posible mantenerla controlada y con ello alejarse de sus posibles complicaciones.

Esto se hace con la ayuda y valoración médica continua a través de visitas periódicas para un chequeo, el mantener hábitos saludables como el comer la dieta que el médico le señale, comer a las horas y horarios indicados y hacer ejercicio diario.

Con estas pequeñas acciones, las complicaciones se mantendrá a raya.

La mejor forma de saber si tienes parásitos es con una prueba de laboratorio

Seguramente habrás escuchado historias de terror sobre el tema de los parásitos que se llegan a alojar en nuestros intestinos causando serios problemas para algunas personas, en donde la mayoría de estos parásitos son muy pequeños y algunos sólo pueden ser vistos por el microscopio.

Y al ser tan pequeños existe una alta posibilidad de que pudieras tener una infestación por parásitos.

El cuerpo humano está literalmente copado por cientos de cepas de levaduras y bacterias. La vía digestiva por sí sola tiene más de 1.3 kg de bacterias.

En el equilibrio adecuado, estas bacterias son necesarias para la correcta digestión y absorción de nutrientes. Los probióticos por ejemplo, son bacterias beneficiosas alojadas en el intestino, que si bien son bacterias, tienen un tremendo impacto positivo en nuestra salud.

Cuando estas bacterias beneficiosas que se encuentran en nuestra vía digestiva salen de equilibrio, es cuando los problemas comienzan.

Un gran número de factores pueden facilitar la interrupción de este equilibrio de bacterias, incluyendo la dieta, ciertos medicamentos, el estrés, el contacto con las fuentes infectadas y otros.

El cuerpo también es huésped de la levadura, que es natural y no específicamente peligrosa en cantidades apropiadas.

El crecimiento excesivo de la levadura, puede tener un impacto negativo tremendo en nuestra salud y en nuestra fertilidad.

Muchas personas están (desafortunadamente) familiarizadas con las infecciones vaginales por levaduras, pero estas infecciones son a menudo sintomáticas con respecto a una infección mucho mayor en todo el cuerpo.

Los invasores más preocupantes para nuestros cuerpos, en mi opinión, son los parásitos, aunque por desgracia, la mayoría de la gente lleva a estos tipos sin saberlo conscientemente.

Los estudios han encontrado que la mayoría de las personas, especialmente aquellos con enfermedades crónicas y cáncer, tienen al menos una especie o parásito dentro de su organismo.

Los parásitos pueden ir desde organismos diminutos, visibles sólo por microscopio a ser parásitos realmente grandes, es decir, de varios centímetros de largo.

Pueden entrar en el cuerpo a través de los alimentos, bebidas, por el contacto con animales o personas infectadas, o incluso sólo a través del contacto con la piel.

En muchos de los casos las infecciones por parásitos pueden durar años.

Lo mejor para cualquier individuo es, primero, no entrar en pánico ya que el estrés es un estado de salud que ayuda a propagar o ser un canalizador de problemas más haya de los mismos parásitos.

En segundo lugar es la prevención.

Cuando se es consciente de que hay que realizarse chequeos médicos periódicamente estamos protegiéndonos o, en su caso, atendiendo los problemas en una etapa temprana.

Por ello la vista al médico de forma periódica (una o dos veces al año para realizarse algunas pruebas) puede ayudarte a evitarte muchos problemas.

En este tipo de revisiones, los médicos te pueden pedir que te realices ciertas pruebas de laboratorio y puede ser que una de ellas sea justamente para ver si tienes “bichos en tu estómago”.

La verdad dicha sea de paso, aa mejor forma de saber si tienes parásitos es con una prueba de laboratorio.

Si este es el caso, lo mejor es hacerte dichas pruebas en lugares especializados, por ejemplo, existen laboratorios DF que realizan un buen trabajo y tienen un trato amable hacia sus pacientes, por lo que es una buena alternativa recurrir a ellos.

Una vez con los resultados en la mano, tu médico te indicará cómo te encuentras de salud y sabrás de buena fuente si tienes o no parásitos y de qué tipo.

Ya aquí tu médico te dará el mejor de los tratamientos ya que los que existen en el mercado no necesariamente te pudiera resolver con exactitud tu problema.

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