La mejor forma de saber si tienes parásitos es con una prueba de laboratorio

Seguramente habrás escuchado historias de terror sobre el tema de los parásitos que se llegan a alojar en nuestros intestinos causando serios problemas para algunas personas, en donde la mayoría de estos parásitos son muy pequeños y algunos sólo pueden ser vistos por el microscopio.

Y al ser tan pequeños existe una alta posibilidad de que pudieras tener una infestación por parásitos.

El cuerpo humano está literalmente copado por cientos de cepas de levaduras y bacterias. La vía digestiva por sí sola tiene más de 1.3 kg de bacterias.

En el equilibrio adecuado, estas bacterias son necesarias para la correcta digestión y absorción de nutrientes. Los probióticos por ejemplo, son bacterias beneficiosas alojadas en el intestino, que si bien son bacterias, tienen un tremendo impacto positivo en nuestra salud.

Cuando estas bacterias beneficiosas que se encuentran en nuestra vía digestiva salen de equilibrio, es cuando los problemas comienzan.

Un gran número de factores pueden facilitar la interrupción de este equilibrio de bacterias, incluyendo la dieta, ciertos medicamentos, el estrés, el contacto con las fuentes infectadas y otros.

El cuerpo también es huésped de la levadura, que es natural y no específicamente peligrosa en cantidades apropiadas.

El crecimiento excesivo de la levadura, puede tener un impacto negativo tremendo en nuestra salud y en nuestra fertilidad.

Muchas personas están (desafortunadamente) familiarizadas con las infecciones vaginales por levaduras, pero estas infecciones son a menudo sintomáticas con respecto a una infección mucho mayor en todo el cuerpo.

Los invasores más preocupantes para nuestros cuerpos, en mi opinión, son los parásitos, aunque por desgracia, la mayoría de la gente lleva a estos tipos sin saberlo conscientemente.

Los estudios han encontrado que la mayoría de las personas, especialmente aquellos con enfermedades crónicas y cáncer, tienen al menos una especie o parásito dentro de su organismo.

Los parásitos pueden ir desde organismos diminutos, visibles sólo por microscopio a ser parásitos realmente grandes, es decir, de varios centímetros de largo.

Pueden entrar en el cuerpo a través de los alimentos, bebidas, por el contacto con animales o personas infectadas, o incluso sólo a través del contacto con la piel.

En muchos de los casos las infecciones por parásitos pueden durar años.

Lo mejor para cualquier individuo es, primero, no entrar en pánico ya que el estrés es un estado de salud que ayuda a propagar o ser un canalizador de problemas más haya de los mismos parásitos.

En segundo lugar es la prevención.

Cuando se es consciente de que hay que realizarse chequeos médicos periódicamente estamos protegiéndonos o, en su caso, atendiendo los problemas en una etapa temprana.

Por ello la vista al médico de forma periódica (una o dos veces al año para realizarse algunas pruebas) puede ayudarte a evitarte muchos problemas.

En este tipo de revisiones, los médicos te pueden pedir que te realices ciertas pruebas de laboratorio y puede ser que una de ellas sea justamente para ver si tienes “bichos en tu estómago”.

La verdad dicha sea de paso, aa mejor forma de saber si tienes parásitos es con una prueba de laboratorio.

Si este es el caso, lo mejor es hacerte dichas pruebas en lugares especializados, por ejemplo, existen laboratorios DF que realizan un buen trabajo y tienen un trato amable hacia sus pacientes, por lo que es una buena alternativa recurrir a ellos.

Una vez con los resultados en la mano, tu médico te indicará cómo te encuentras de salud y sabrás de buena fuente si tienes o no parásitos y de qué tipo.

Ya aquí tu médico te dará el mejor de los tratamientos ya que los que existen en el mercado no necesariamente te pudiera resolver con exactitud tu problema.

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